Con la gran avalancha de noticas sobre la reciente crisis de la nueva influenza, mejor conocida como gripe porcina, se ha abierto un debate sobre el real desempeño que deberían jugar los medios en momentos de crisis.
Por: Juan Manuel Vásquez
Desde a mediados de Abril el mundo se ha mantenido expectante ante la aparición de lo que los medios de comunicación decidieron llamar una pandemia. Personas de todo el mundo empezaron a comprar tapabocas, a consumir vitamina C y a ordenar capsulas de Tamiflu, un remedio antiviral contra la influenza. Los gobiernos empezaron a repartir volantes con instrucciones para lavarse “bien” las manos y la Organización Mundial de la Salud empezó a subir las alarmas de un contagio peligroso e inminente. Los colegios y servicios públicos cerraron en México y el ministro de hacienda de ese país calculó las perdidas en 2300 millones de dólares. Todo parecía venir de mal en peor a causa de una gripa que surgió en México. Aunque oficialmente se le llama AH1N1, todos la conocen como la gripa porcina.